Un osito color pardo
atado a una silla
pierde los ojos.
(Caen como piedritas
y ruedan por el suelo.)
No sale sangre de los huecos que dejan,
sino deshilachadas cuerdas húmedas.
El día está feo y yo miro todo con miedo:
peluche ciego, ojitos rodando, cielo con nubes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario